
La Academia, con Gabriel Arias como arquero y capitán, dio una exhibición de fútbol y goleó en su cancha a Fortaleza de Brasil
No hay equipo argentino que hoy tenga la Fortaleza de Racing. En modo internacional, se pone la capa y es indestructible. Arrolla futbolística y físicamente a sus rivales. No hay en la historia equipo de nuestro fútbol que se haya sacado de encima de manera consecutiva a tantos brasileños. Ya pasaron Bragantino, Paranaense, Corinthians, Cruzeiro (Sudamericana), Botafogo (Recopa) y el último en desfilar, al menos en esta primera fecha de la zona de grupos, fue Fortaleza. Allá en el norte de Brasil, donde ninguno de los nuestros se había podido llevar el triunfo nunca jamás, dio la talla el Racing campeón de la Copa Sudamericana. Era el último grande que faltaba jugar contra el equipo de Vojvoda. River, Boca, Independiente y San Lorenzo (también Estudiantes y Central) no habían podido hacer lo que anoche sí el equipo de Gustavo Costas: ganar. Y encima goleando.
Fue extraordinario lo de la Academia. Sus partidos contra equipos brasileños vienen siendo de menor a mayor. Y cuando uno piensa que la vara ya está demasiado alta, vuelve a sorprender. El paseo a Botafogo, último campeón de la Libertadores, queda chico al lado de este 3-0 a Fortaleza. En realidad debió haber sido, de mínima, un 6-0. Racing tuvo ¡23 remates y 13 con destino de arco! jugando como visitante en el debut de la Copa. Joao Ricardo, el buen arquero local, tuvo tres atajadas bárbaras para que la Acadé se frenara en tres.
No era un contexto fácil en el que llegaban Costas y sus campeones a este partido. Golpeado en el torneo local, apenas recuperando lesionados y con bajas sensibles en el andamiaje defensivo (García Basso y Zuculini), debía dar un golpe sobre la mesa para seguir manteniendo su reputación internacional. Hoy Racing es el mejor equipo argentino. Es copero, tiene personalidad y jugadores que cuando conectan son de lo mejor del continente,.
Con aplomo de campeón, los de blanco y celeste se impusieron de principio a fin. Apenas soportaron 10 minutos de incomodidad entre los 10 y 25’ del primer tiempo. Con alguna imprecisión en la salida y una línea defensiva demasiado en línea, Fortaleza estuvo dos veces cerca de poner a sus delanteros mano a mano con Arias. Cuando la Acadé se acomodó a lo que pedía el partido borró de la cancha a los de Vojvoda.
El 1-0 lo potenció. A los 26’, a la salida de un tiro de esquina, un Sosa que ganó siempre (hizo el 3-0 de cabeza y el arquero le sacó otro impresionante) le posibilitó a Salas sacar un zurdazo bárbaro. El 7 bravo, imparable, ganó siempre, sacó mil infracciones y puso a Racing siempre adelante. Tanta es la Fortaleza del campeón, que ni siquiera se bajoneó cuando Martirena, en la última del PT, se lo perdió solito por arriba de Ricardo tras un blooper rival.
Enfocado, Racing salió al ST dispuesto a borrar a su a rival. A los 3’ se puso 2-0 con una aparición de Almendra, Nardoni casi hace un gol antológico y la Academia terminó bailando samba en Brasil para sacar chapa de candidato. El campeón está intacto. Goleó a Fortaleza, terminó para la goleada y quiere más…
/Olé de Buenos Aires
Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
RSS