
El Barcelona mantiene su buena de 2022 y ya acaricia la tercera plaza después de derrotar a un Athletic plagado de suplentes pensando más en la semifinal copera
El Barcelona se abona al cuatro y mantiene la línea ascendente que lleva en este 2022 y ya tiene a su alcance la tercera plaza liguera si gana el choque aplazado ante el Rayo. El partido ante el Athletic perdió cualquier tipo de análisis futbolístico en el momento en el que se supo la alineación de Marcelino. El asturiano sacó un equipo B, por no decir C, pensando en la semifinal copera de Mestalla del miércoles y el resultado estaba claro antes de que Cuadra Fernández hiciera el pitido inicial. Encerrarte en el Camp Nou es un suicidio y el mejor Barça de la temporada no tuvo piedad. Los vascos compitieron -eso es innegable- pero el resultado es el fiel reflejo de los once iniciales que sacaron ambos equipos. Xavi no reservó casi nada ya que sólo dio descanso a Frenkie de Jong y mantuvo en punta a su tridente goleador de los últimos partidos: Ferran, Aubameyang y Adama.
El gran éxito de Marcelino en el Athletic es la colocación del equipo sobre el campo con una presión alta, pero sin romper sus líneas. Es un juego más de posiciones que de nombres, da igual quién juegue porque sabe de sobra lo que tiene que hacer. De ahí que su trabajo defensivo no se resienta demasiado sea el tercer equipo menos goleado de LaLiga. El Barcelona tenía claro que para hacer daño a este entramado defensivo tenía que aprovechar las bandas donde tanto Ferran como Adama eran muy superiores a Lekue y Balenziaga. La primera gran ocasión del Barcelona la tuvo Gavi con un remate alto a pase de Ferran Torres. Los vascos resistían bien, pese a que pasaron del centro del campo en los primeros 20 minutos. Dos remates de Zarraga y Vesga dejaron claro al Barça que el Athletic no se iba a pasar encerrado los 90 minutos.
La segunda llegada clara del Barça partió de una arrancada de fuerza de Adama que logró desajustar a la defensa bilbaína tras irse de dos jugadores y dejó a Ferran Torres en posición de batir a Unai Simón, pero el meta vasco estuvo solvente. Al Athletic apenas le duraba el balón en sus pies y eso ante un rival como el Barça se paga tarde o temprano. Y la resistencia del Athletic duró 36 minutos. Córner que saca Alves, cabecea Piqué al larguero y el rechazo le llega a Aubameyang que se adelanta a Lekue para mantener su gran racha anotadora. La tercera fue la vencida para el Barça y así se llegó al descanso.
En la segunda mitad Marcelino sacó a Iñigo Martínez y Sancet para que su equipo fuera un poco más reconocible. Se quedaron fuera Raúl García y Yeray, éste cambio motivado quizás porque el central había recibido un codazo de Adama que no recibió sanción y por el que sufrió una brecha. En el inicio del segundo periodo el Barcelona bajó algo el ritmo y el Athletic estiró líneas pese a que seguía sin tener apenas el balón en sus pies. Pese a la superioridad azulgrana sobre el campo, el partido seguía abierto a la hora de juego. Ferran tuvo una gran opción para sentenciar tras un resbalón de Vivian pero su remate en una posición idónea lo despejó Unai Simón. Xavi movió ficha y sacó a Dembélé y Frenkie de Jong. El francés volvió a ser pitado en cada intervención.
Golazo del pitado Dembélé
Marcelino sacó a Nico Williams y Dani García para plantar batalla en los últimos 20 minutos con un Athletic todavía más reconocible. Pero no le dio tiempo a plantar cara porque Dembélé quiso reconciliarse con la afición marcando un auténtico golazo que sentenciaba el partido. Recibió en el área, buscó opción de tiro y soltó un latigazo con la zurda que se coló por la escuadra de la meta bilbaína. El 2-0 liberó de presión al Barça viendo que estaba todo resuelto y que Ter Stegen había sido un espectador más durante el partido hasta que en el minuto 85 detuvo un lanzamiento de Iñaki Williams, que había entrado al campo unos minutos antes.
Reapareció Memphis Depay y salió también Luuk de Jong y ambos aprovecharon sus minutos para cerrar la goleada tras sendos pases de Dembélé. El Barça se asienta en puestos Champions y su línea es ascendente mientras que el Athletic tendrá un antes y un después según lo que pase el miércoles en Mestalla. Una final es una final.
/Marca
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